miércoles, 9 de abril de 2014

ESTACIONAMIENTOS

Creo que no miento si digo que uno de los problemas, y graves, de la capital tamaulipeca son los estacionamientos. Lo anterior viene a cuento porque Jorge Salinas Treviño, el director del Hospital General, ya anuncio que el edificio de la antigua Cruz Roja, ya fue donado a la institución médica y que pronto se tendrá el proyecto ejecutivo para transformar el inmueble en un estacionamiento, dice, con 260 cajones.


El problema del estacionamiento lo vivimos a diario. Quienes van, por ejemplo, a Palacio de Gobierno; durante un tiempo era imposible encontrar lugar. Ahora con los parquímetros si encontramos, porque antes –trabajadores gubernamentales y de tiendas-, los estacionaban y estaban ocupados los lugares toda la mañana o toda la tarde. Ahora, como tienen que pagar, imagino que lo dejan más lejos o buscaron “pensión” en alguno de los estacionamientos del lugar.


Si vamos a la Universidad, a su edificio central, sucede exactamente lo mismo. Y ahí, cerca, esta un estacionamiento de 4 pisos; pero cuando hay algún evento en el Teatro Juárez, como una graduación o un Informe del Rector, se llena y –puede no creerme, pero me sucedió-, para lograr salir del estacionamiento se tarda más de una hora. Claro, también por ahí, ya proliferaron los estacionamientos privados que, la verdad, a veces es preferible pagar los 10 pesos por hora, que dar vuelta y vuelta, hasta encontrar un espacio vacio.


Un cuello de botella también es el Centro Universitario, empezando por la Clínica del Seguro Social, continuando por la Facultad de Derecho, hasta llegar al fondo del Campus Universitario. No más para que se dé una idea, en la Facultad de Derecho en ocasiones hay quienes ponen hasta en doble fila su carro… y eso que se entra con una tarjeta electrónica: simplemente el espacio es insuficiente. Y no hay forma, ni de dejar carro en el estacionamiento del Gimnasio, porque también siempre está lleno.


El caso del Hospital General es más que grave: más grave porque se carece de lugares para estacionar y en buena parte de las áreas aledañas al camellón, está prohibido estacionarse. Y ahí es cuando aparecen dos tipos de vivales: los vecinos que, sin pensarlo mucho, acondicionaron sus paticos para transfórmalos en estacionamientos, es común observar a jóvenes que se disputan a los clientes; y, estos, son doblemente beneficiados, por en esos lugares hacen de las suyas las grúas, que hacen sus rondines y se llevan los carros por estar estacionados en lugares prohibidos.


La situación actual en el Hospital General, de la carencia de un estacionamiento en forma, dice el Dr. Jorge Salinas, afecta incluso el funcionamiento del hospital, por una sencilla razón: obstaculizan, bloquean pues, hasta la entrada de las ambulancias. La decisión tiene que aplaudirse: pasar por ahí y ver el lugar abandonado, con hierbas y escombros, el edificio semidestruido, da pesar. Sí, porque lo primero que uno piensa: ¿Por qué no utilizan mínimo el estacionamiento? Bien por Salinas, que así resuelve un grave problema para la sociedad.


EL PROTAGONISTA.

            Antonio Martínez Torres no puede negar la cruz de su parroquia: la política. Por eso, toda su vida ha sido la oportunidad para evidenciar su vocación de servicio; y sobre todo, abrevar conocimientos y experiencia en eso de ser un operador político. Tiene madera, tablas y mucha experiencia. Ya esta convertido en el responsable del cuarto de guerra del PRI estatal rumbo a las elecciones federales del 2015, antesala de las locales del 2016. Su designación lo convierte en el eje de la estrategia y la táctica para recuperar espacios de poder perdidos.

Contacto:

Web: meligue.blogspot.com
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