jueves, 27 de agosto de 2015

SIN DEMOCRACIA PARTIDISTA.

Cuando fue la alternancia, en el año 2000, se dijo una y otra vez: la democracia llego para quedarse. Y es que, en ese momento, se daba como un hecho, una coyuntura, de que la alternancia era signo, síntoma, de que ya había una mejor democracia en México. Y es que, antes de eso, siempre ganaba el PRI. Fueron 70 años de dominio presidencial… aunque solo duro 12 años y puede cambiar en el 18.


La cuestión es solo una: tenemos democracia, pero hasta qué grado tiene calidad, es decir, responde a las expectativas de los mexicanos; de los electores, de los partidos políticos, etc. Ahí es donde, en principio, debemos preguntarnos: ¿Quiénes son los responsables de la democracia en México? Diríamos que hay tres: los ciudadanos, los partidos políticos y los órganos electorales.


¿Qué sucede con estos tres protagonistas de la democracia? En principio, por parte de los ciudadanos, se entiende que hay poca iniciativa, poco compromiso. Tenemos dos datos a la mano: por un lado, las distintas encuestas de Cultura Política, hacen notar que más del 60% de los mexicanos no se interesan por los problemas de la comunidad, es decir, son individualistas; y, este dato, se amarra con el de la abstencionismo, que en algunos procesos rebasa hasta el 50%.


Los órganos electorales, el INE a nivel nacional, el IETAM en el caso de Tamaulipas, dejan mucho que desear en solo una coyuntura: ven más por mantener el sistema, no pretenden ni buscan transfórmalo, actúan conforme si no a consigna, cuando menos no se atreven a modificar o a alterar practicas que riñen con una verdadera y autentica democracia: son cómplices del sistema. A nivel nacional, basta anotar lo que sucedió con el Verde, sus constantes burlas a la autoridad.


Y los partidos políticos no dan visos, señales, de tener interés de cumplir el mandato de la Constitución: de promover, de fomentar e impulsar la práctica democrática al interior del mismo. La mejor evidencia la tenemos con los procesos de elección interna que se acaba de vivir en el PAN como en el PRI y que se está desarrollando en el PRD.  Si no practican la democracia, ¿cómo pueden ser ejemplo? Veamos lo que sucedió:


El Partido Accion Nacional fue el único que practico una democracia interna plena al hacer que la militancia sea quien elija, decida, quien debe ser el líder nacional. Hubo una convocatoria y participaron dos candidatos: Ricardo Anaya y Javier Corral Jurado. Claro, todo el equipo, la maquinaria, fue a favor de Anaya. Fue una elección dirigida puesto que Corral no fue capaz de levantar, de animar, a a la rebelión de las bases, tal y como lo promovía.


El PRI en la practica no conoce la democracia interna. Sus líderes, desde que tengo recuerdos de historia política, solo una vez ha elegido a su líder nacional en consulta a la base. En esta ocasión fue una democracia indirecta: por convención de delegados y solo se registro una formula, la que encabezo Manlio Fabio Beltrones. Y, al ser único, no hubo necesidad de algo mas, simplemente se le notifico ser el nuevo líder porque no había contrario a vencer.


El caso del PRD es aun más grave: todas las veces que han elegido a sus líderes, hay un “cochinero” al grado que la última vez hasta pidieron al INE ser el organizador de la elección.  Carlos Navarrete tomo posesión en octubre de 2014; por los escándalos de corrupción tomo la decisión de “renunciar” y este mes le aceptaron la renuncia y, lo que son las cosas, en el PRD no hay nadie, pero nadie, con imagen, carisma y liderazgo para asumir la dirección nacional.


Se pensó en externos y se menciono a José Woldenberg como a Juan Ramón de la Fuente, ambos conocidos, uno por el IFE y el otro por la UNAM, pero no aceptaron. Incluso el primero dijo que sería una tontería aceptar. Y, para que se den una idea, todo hace indicar que será un priista Agustín Basave: al menos ayer se publicito que se afilia al PRD y las tribus casi lo aclaman como nuevo líder nacional.


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martes, 25 de agosto de 2015

REFLECTORES MEDIATICOS.

Este martes concluye una etapa de los informes legislativos que Ramiro Ramos Salinas programo: primero fue en Nuevo Laredo, su tierra natal o dominios políticos; luego en Altamira y, al último, Victoria, la capital. Sera a las 18:00 horas en el recinto del Congreso del Estado. Convocatoria que, sin dudas, tendrá buena respuesta, pues nadie olvida que Ramiro Ramos es el líder del Congreso Local.


Me he preguntado, una y otra vez, ¿Qué tanto tienen de compromiso los diputados para informar? No es igual, vaya pues, como el gobernador, que está obligado en términos constitucionales de informar del Estado que guarda la Administración Pública Estatal. No, un diputado, no informa, pero es parte de una crónica periodística en cada sesión congresal; como también son vistos, observados, por los medios de comunicación.


¿Qué puede informar Ramiro Ramos Salinas? Como legisladores, su tarea en sentido estricto, es hacer leyes, discutirlas y aprobarlas. Dirá, por  ejemplo, cuantas iniciativas fueron del Ejecutivo; cuantas, y cuales, de los partidos políticos; dará porcentajes de aprobación y, vaya pues, que la mayor parte fueron enviadas por el Ejecutivo Estatal. Dirá, por ejemplo, que diputados han cumplido, que asisten, participan en tribuna o hacen propuestas.


¿Por qué es importante, significativo, relevante, el informe de Ramiro Ramos Salinas? En la práctica no tiene nada de eso, al menos para la sociedad o población tamaulipeca. Si es, en cambio, relevante, significativo e importante para él, presentarlo porque sabe que está viviendo una coyuntura que puede llevarlo, sin querer queriendo, a la candidatura de su partido a la gubernatura. No es nada fácil, pero quiere decir… aquí estoy.


En términos de coyuntura, de escenarios, de historia, las pretensiones de Ramiro pueden considerarse infundadas; es decir, que se emociona gratis, porque de ahí –hasta donde alcanza mi memoria-, del Congreso Local no ha salido en Tamaulipas un candidato a gobernador. Sin embargo, la misma dinámica de un escenario cambiante, donde la necesidad que tiene el PRI de triunfar, demanda disponer de un buen y excelente candidato.


¿Qué hace a Ramiro pensar que puede ser la solución local a la candidatura gubernamental? En un tiempo, el candidato venia del centro; bajo esta óptica, en la lista se puede mencionar a Marco Antonio Bernal, Alejandro Guevara, Baltazar Hinojosa o Mercedes del Carmen Guillen; en la opción local, siempre se ha dicho que es Alejandro Etienne quien, sin embargo, no ha despejado como lo quisiera el gobernador Egidio Torre Cantú.


También se ha señalado a Miguel González Salum, que ha sido alcalde capitalino y ya está en la segunda diputación Federal. Uno más, sin duda, es Enrique Cárdenas del Avellano: el político, quizá, de todos los mencionados, que cuenta con amplia experiencia en todos los niveles, puesto que ha sido alcalde, diputado federal, diputado local y hasta Presidente del PRI estatal.


Leo, releo, pienso en cada uno de los señalados y solo encuentro una coyuntura para que Ramiro pueda pensar ser, digamos, un plan B o C en una solución local: no tiene, digamos, la experiencia de un Cárdenas, ni de un Marco Antonio, menos de Baltazar o de Paloma, solo una condición: de todos, por sus dos últimos trabajos (el PRI y el Congreso Local), es el único que se ha placeado por tres años a lo largo y ancho de la entidad, es decir, en términos de posicionamiento puede ganarle a cualquiera.


Por eso, nada mas por eso, Ramiro Ramos Salinas rinde un informe legislativo. Ya lo hizo en Nuevo Laredo, Altamira y este martes en la capital tamaulipeca: lo hace, sin la menor duda, buscando mas y mas reflectores, que se traduzcan en imágenes, voz y en texto en los medios de comunicación. Y ahí es donde José Luis Castillo se pinta solo, para hacer ese tipo de trabajo… No olvidemos: los diputados son los protagonistas políticos que peor imagen tiene.


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viernes, 21 de agosto de 2015

INDIGNACION.

Hay momentos que no se puede ocultar sentimientos o emociones de indignación, de coraje, de impotencia o hasta de vergüenza. Dos noticias, de este día, pueden causar ese tipo de emociones: por un lado, el reporte de Virgilio Andrade (Función Pública) exonerando a EPN y a su esposa de conflicto de interés con el grupo Higa en relación a sus mansiones; y, por el otro lado, enterarse de que 61 menores estaban siendo explotados en un rancho de Ramos Arizpe, Coahuila.


México, sus gobernantes, siguen al pie de la letra aquella expresión de Porfirio Díaz respecto a la Constitución: si, la de cumplir las formas. Por eso, en noticieros de radio diputados del PAN como del PRD hicieron notar, que se veía venir la exoneración por la forma en que la ley está redactada. Y es como solo en México, como parte del subdesarrollo político, un empleado investiga al jefe: solo para cubrir las formas.


Creo que, como muchos mexicanos, aspiro a que llegue el día, espero que no esté muy lejano, que los diputados –los representantes populares-, sean fieles representantes del pueblo. Y ellos, los diputados, realmente investiguen; ellos, y no otros, son los que debieron investigar si había o no conflicto de intereses de EPN como de Angélica Rivera por la adquisición de sus bienes muebles.


La indignación por el resultado de la investigación de la “Función Pública” es por confirmarse el grado de subdesarrollo político de México; pero, digo, vergüenza debe darnos, enterarnos que en un rancho ganadero de Coahuila: menores de edad de Tamaulipas, Veracruz, Hidalgo y San Luis Potosí. La acción es deplorable, pero más deplorable, por los motivos o las razones de por qué llegaron a esa situación.


El trabajo infantil está prohibido. Pero si hubo un enganchador, que los recluto, quiero pensar con permiso de sus padres, nos da una idea de las condiciones en que viven con sus padres,  que no estudian y trabajan para apoyar a sus familias. Sin embargo, la descripción de como los tratan, de las jornadas de 12 horas, de la escasa y mala alimentación que les daban, nos hacen pensar en la  época del porfiriato.


Ya nadie se acuerda de la revolución mexicana, esa que estuvo en tantos y tantos discursos de los gobernantes: la pobreza fue su bandera y los hechos demuestran que ese pendiente, vaya pues, aun está pendiente. Hace pocas semanas el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) informo que en el periodo de 2012-2014 se incremento la pobreza en México…en pocas palabras, la clase media, no está subiendo, está bajando.


Pero además en lugar de haber signos de que puede darse una recuperación de la economía nacional, las señales son contrarias. Ya en las redes sociales, por ejemplo, circulan imágenes de dos billetes: uno de un dólar y el otro de 20 pesos; hay, pues, temor o certidumbre, de cómo van las cosas el dólar llegara hasta los 20 pesos. Algo insólito y luego el Presidente EPN sale, si, con el cuento de que la devaluación del peso es positiva… claro, para los que exportan, pero negativa para los que importan y, obvio, para el grueso de la población porque no tarda en darse una espiral inflacionaria.



No es gratuita que la imagen del Presidente de la Republica vaya a la baja. Por eso, y como se está presentando el escenario internacional, la práctica política se está convirtiendo en un dolor de cabeza para Enrique Peña Nieto; esta tan acotado, que su capacidad de maniobra fue tan débil, que tuvo que aceptar que requiere del talento, el apoyo y la capacidad de Manlio Fabio Beltrones en la dirigencia nacional del PRI, para que opere las elecciones del 2016… que no se ven fácil y menos si hay mega alianzas, tal y como lo propone la oposición en Tamaulipas: imaginen que es en todos los Estados, es decir, le harían el montón al PRI.


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martes, 18 de agosto de 2015

DECISION HISTORICA DE ETIENNE.

Se activo la vida cotidiana en la universidad. Ya desde la semana pasada, docentes e investigadores, repartieron saludos, abrazos y besos; y, obvio, también los pormenores de las vacaciones. Y hubo un hecho que me llamo la atención: a tres compañeros (as) docentes les retuvieron el sueldo; pidieron explicaciones y, sin más, les dieron a escoger entre dos trabajos que ejercían, se entiende, ambos de tiempo completo.


Una de ellas, tratando de salvar un empleo –complemento de su ingreso-, hasta ofreció que en el empleo de gobierno podía pedir el cuarto horario: trabajar los fines de semana y los días festivos. No, le dijeron. Así que ya esta, ahora, dedicada única y exclusivamente a las labores docentes. Sin embargo, de esos tres casos que conocí, hay que tomar en cuenta que no son los únicos, hay más y más.


Es una decisión histórica la que tomo el rector Enrique Etienne Pérez del Rio. En términos de ética profesional, como de tiempo, no se puede tener dos trabajos de tiempo completo porque no se puede estar, en términos de horario, en dos lugares al mismo tiempo. La pregunta valida es: ¿es una decisión para todos incluidos aquellos que reciben esa prerrogativa por cuestiones políticas? Porque hay muchos, muchos más, que están en esas condiciones.


Por dar un par de ejemplos de profesores de tiempo completo: Edgar Danés es el Coordinador de los Asesores del Gobernador; seria el mismo caso de la diputada federal Olga Sosa; Eddy Izaguirre es el titular del Instituto de Investigaciones Legislativas en el Congreso Local; Lucia Graciano esta en el DIF Tamaulipas… sin contar, por ejemplo, que haya uno que otro juez o agente del ministerio publico; o aquellos que también tienen tiempo completo en instituciones como el Colegio de Tamaulipas y en el Centro Regional de Formación Docente e Investigación Educativa (CRETAM).


El fenómeno se repite en cada una de las Unidades Académicas (Facultades) y Centros de Investigación de la Universidad. Incluso, se da hasta en ámbitos de operación: secretarias, asistentes y hasta personal de intendencia, que cuentan con dos trabajos. Obvio, van un rato, firman y los jefes hacen como que no se dan cuenta. Esta situación es casi normal en muchas áreas de gobierno: tener dos trabajos para completar, como dicen, el chivo. La UAT, simplemente, no es la excepción.


Es una decisión histórica. Todo empezó cuando inicio el rectorado de Enrique Etienne, que ofreció con acabar con vicios y corruptelas. Un primer paso fue dar de baja a quienes cobraban y no cumplían ninguna encomienda. Cuando el rector fue cuestionado, dijo que eso era leyenda; pero el director de Derecho-Tampico, declaro que hablo con quienes estaban en esa situación, y que unos optaron por incorporarse al trabajo y, los otros, dejaron de cobrar.


La decisión de pugnar, de exigir, a quien sea tiempo completo que se dedique por completo a sus tareas docentes y de investigación, obvio, es un buen paso. La cuestión es si esta decisión corre parejo, sin distingos, o solo para los que, en términos políticos, no se pueden defender. Y es que, una pregunta inocente seria: ¿Cuál es la situación de la Contralora Gilda Cavazos? ¿Sigue cobrando en la UAT o solicito licencia? Por su tarea, por congruencia, no debe estar cobrando.


Hace varios años un tesorero universitario me dijo: el 25% del pago de nomina son de aviadores, de compromisos de los rectores; llega uno nuevo, respeta a los que le heredaron y beneficia a otros, era acumulativo, no depurativo. De ser cierta la información, nos podemos dar una idea del daño que se hace a la universidad. Por eso, cuando el rector hablo, ofreció, que se irían los que no trabajaban, nadie lo creía.


Enrique Etienne se ha caracterizado por dirigir a la Universidad con una visión de congruencia y realidad. Por eso, buena parte de sus acciones, están encaminadas a enderezar rumbos y a perfeccionar otras acciones. Ofreció erradicar vicios, fallas, errores y corruptelas y ahí la lleva, poco a poco, sin descuidar las que son sustantivas y que, fácilmente, se puede constatar como las relativas a posgrado e investigación en donde José Luis Pariente ya logro, por ejemplo, que pronto inicie el Doctorado en Comunicación.


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sábado, 15 de agosto de 2015

CANDIDATOS SIN VALORES.

¿Sirven de algo los partidos políticos?, mas si ya tenemos el caso de “El Bronco” en Nuevo León. Por años los partidos políticos han tenido el monopolio de las candidaturas; por eso, quien ambicionaba ser alcalde, gobernador o diputado, necesariamente tenía que ser parte de un partido político; y cuando los partidos, no tuvieron en su filas a buenos candidatos, los buscaron en el exterior… de eso, el PRD tiene magnificas evidencias y les fue mal.


El deber ser de los partidos políticos es solo uno: Edmund Burke fue quien, en su momento, sentencio que los partidos son malos, porque –dijo-, dividen a la sociedad; efectivamente, los dividen, en la medida que cada partido representa, o significa, un conjunto de valores, de ideas y principios, que son parte de su plataforma político-electoral. En términos de esas ideas es como hay partidos de izquierda, de derecha, de centro-izquierda o centro-derecha… por decir.


En la actualidad, al menos al observar la política en México, sin querer queriendo tiene uno que llegar a una conclusión inevitable: la política en México no tiene valores; los partidos políticos se olvidan de ella y lo mismo hacen, vaya pues, los líderes y candidatos. Lo hacen, en principio, porque olvidándose de los principios establecen alianzas y los lideres, las personas, se cambian de partido político como si cambiaran de calcetín.


Hemos visto, por ejemplo, como el PANAL –en tiempos de Elba Esther Gordillo-, no le importaba con quien hacia alianza: lo hacía con el PRI, con el PAN y hasta con el PRD. Lo que importaba era que, al aliarse, prácticamente garantizaba un triunfo; de ahí, entonces, que lo hacían con el partido que más dividendos, beneficios o prerrogativas, le diera. Así hizo ganar, se entiende, a Felipe Calderón y bien que se la cobro.


Estamos en un tris de que en Tamaulipas inicie el proceso electoral 2016. A principios de septiembre (puede ser antes) habrá nuevo Consejo Electoral. Y ya observamos, por decir, a los aspirantes a suceder a Egidio Torre Cantú: Enrique Cárdenas, Baltazar Hinojosa, Alejandro Guevara, Paloma Guillen, Alejandro Etienne, Marco Antonio Bernal, entre otros, por el PRI. Y en el caso del PAN desde un principio se daba por sentado que puede ser Francisco Javier García Cabeza de Vaca. Sin embargo, hay mucho, mucho ruido y actividad por parte de Carlos Canturosas.


Por los hechos, todo hace indicar que ya Leticia Salazar, la alcaldesa de Matamoros, ya entendió que no puede estar en la jugada. No así Carlos Canturosas, de Nuevo Laredo, que trae un activismo extraordinario con la sentencia: Tamaulipas está listo para la alternancia. Y para lograr su propósito la vía es lograr conformar una gran alianza de partidos políticos: que el PAN haga coalición con el PRD, PT y los que quieran agregarse. La idea, a todas luces, es hacerlo montón al PRI.


La estrategia de Canturosas puede funcionar. Armar la coalición, sin embargo, el primer escollo que tiene que destruir son las ambiciones de García Cabeza de Vaca; que es necesario anotarlo, le ha dedicado tiempo a construir un andamiaje, una estructura, que soporte sus ambiciones políticas. Por algo, El Truco le debe la dirigencia estatal del partido y Elva Valles será nueva diputada federal. No se puede tapar el sol con un dedo.


En pocas palabras: Francisco Javier García Cabeza de Vaca no es un hueso fácil de roer y tiene, además, mejor posicionamiento que Canturosas. Por eso, este último, ya anda desaforado visitando periódicos, dando entrevistas, haciendo amarres con unos y otros. Lo único que puede garantizarle la candidatura es que, como constructor de la coalición, los otros partidos digan que van con el PAN, siempre y cuando el candidato sea Canturosas.


A la vista, entonces, solo hay dos precandidatos del PAN. En tanto que el PRI cuenta con una lista grande, si observamos a los que se mueven, puede ser corta, de tres o cuatro, de quienes, dicen, ya tienen el visto bueno para placearse, porque su nombre aparecerá en las encuestas que se hagan para medir preferencias y expectativas. Los otros, solo se entretienen.


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jueves, 13 de agosto de 2015

LA CARGADA.

La cargada es una expresión que sirvió para ilustrar lo que sucedía en la política mexicana con el predominio del PRI: era el complemento a otro proceso, o etapa, que se conoce como “el dedazo”. Una vez que el Presidente de la Republica daba el dedazo, que elegía a alguien para que fuera, por ejemplo, gobernador, de inmediato se daba la cargada: Todos, pero todos, de inmediato se ponían a sus órdenes, le rendían pleitesía y quien no lo hacía… escuchen a Oscar Chávez, la cargada.


La mejor imagen de la cargada fue el destape de José López Portillo a la Presidencia de la Republica. Jesús Reyes Heroles, como líder priista, presidia una Asamblea Nacional para dar vida al Plan y luego, decía, veremos el nombre. Resulta que Fidel Velázquez se le adelanto, fue hasta la Secretaria de Hacienda y declaro a López Portillo como el mejor hombre para encabezar un nuevo gobierno revolucionario… y la cargada venció a Jesús Reyes Heroles.


Cuando EPN fue candidato al ser cuestionado sobre la cargada, advirtió que eso era parte de un escenario del pasado. Escenario en donde el PRI hacia auscultaciones, había tapados, y se daba el destape. En congruencia con aquellos tiempos, se acuño la expresión de que “quien se mueve no sale en la foto”. Era parte de la disciplina, esa que hace días recordó Rafael González Benavides como Carlos Morris.


¿Por qué hay cargada? Antes porque todo lo decidía el Presidente de la Republica. Hoy, si bien es cierto que el decide, los tiempos son otros: en aquellos, ni pensar que Manlio Fabio Beltrones llegara a ser el Presidente del PRI. La cargada funciona, luego entonces, por las señales y por las ligas que uno u otro político tenia con el Presidente o por ser parte de la camarilla que tenía la capacidad de inducir o de tomar decisiones políticas.


Alejandro Guevara Cobos puede, por ejemplo, generar una cargada a su favor en la medida que logre dar señales de que cuenta con el afecto y la estima del Presidente EPN. Haber sido el responsable de giras presidenciales le daba esa coyuntura. Por eso cuando se registro como candidato a diputado federal tuvo mucha “convocatoria”. Pero eso, claro, antes de que nombraran a Beltrones como líder partidista.


Aunque tiene aspiraciones, no obsesiones, por la gubernatura Marco Antonio Bernal le apuesta a una cargada; y la señal, si es que hay, tendría que venir de Beltrones… que sea su peón, como sucedió con la gobernadora electa de Sonora, para un proyecto que culmina en el 2018. Por eso, en este momento, Bernal anda desatado… recorriendo las principales ciudades tamaulipecas pregonando las bondades de su trabajo legislativo.


Los actores políticos, el mismo Bernal así lo acepta, están conscientes de que el dedazo ya no funciona como antes, por lo tanto, tampoco la cargada. Así lo entienden políticos como Enrique Cárdenas, Alejandro Etienne, Baltazar Hinojosa, Mercedes del Carmen Guillen Vicente, entre otros; están convencidos de que su oportunidad de ser el candidato priista a la gubernatura en el 2016 no se desvanece hasta que haya más señales, más claras, más evidentes. Y, en ese momento, incluso hasta pueden recibir el “tip” para que se carguen, para alinearse con el bueno.


Hay la certeza de que no serán los priistas –como siempre ha sucedido-, los que decidan quién será el candidato a gobernador; también hay certeza de que la decisión será de EPN, solamente que no en las mismas circunstancias, por ejemplo, de como decidía un Luis Echeverría o un José López Portillo, menos un Gustavo Díaz Ordaz. No, ahora el centro no puede imponer, tiene que reconocer la naturaleza, las condiciones y el escenario local… es a lo que apuesta, por ejemplo, Enrique Cárdenas del Avellano.


Fue Tomas Yarrington Ruvalcaba el que inauguro que la candidatura debe ser para quien este en la ventanilla local. Ya los tiempos cambiaron y los golondrinos, como se tildo en su momento a Emilio Martínez Manautou, ya no existen. Y candidato, el que se elija, tiene que ser impugnable, es decir, que cumpla todos los requisitos, sobre todo, el de la gente; que lo conozco, lo entienda y lo acepte.


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lunes, 10 de agosto de 2015

AMIGO DEL GOBERNADOR.

Hace días la nota política fue solo una: ante la difusión de nombres y ambiciones de potenciales precandidatos a una alcaldía en Matamoros como en Victoria y Tampico (de hecho en todos los municipios) los jerarcas priistas, los lideres pues, no vacilaron en aplicar un estate quieto, recordando la famoso disciplina partidista. Y claro, el gobernador Egidio Torre Cantú, como primer priista, ofreció que el piso será parejo… sin favoritos. ¿Sera posible?


Sorprendió, por ejemplo, que en Matamoros más de tres se apuntaran, a sabiendas de que ahí está algo complicado ganar. Lo cierto, indiscutible, es que hoy en dia un candidato tiene que tener un capital político: que lo conozcan y su imagen pública sea, digamos, de fiar. Alguien puede ser muy conocido, pero de tanto, se conocen más travesuras, corruptelas y sinverguenzadas, que la gente los rechaza.


En  el caso de la capital tamaulipeca como que se van acomodando las calabazas en la medida que pasa el tiempo y que, además, se van visualizando candidaturas a la gubernatura. Ya en este momento, por ejemplo, es claro que Marco Antonio Bernal esta en precampaña, cubriéndose con sus   “logros” legislativos por aquello de los actos anticipados de campaña. Si él fuera el candidato priista, una pregunta obligada es: ¿Quién, de sus amigos, sería el candidato en la capital?


Digo amigo porque un día un expresidente municipal impartió una conferencia a universitarios y dijo, tajantemente: El alcalde de la capital siempre ha sido uno de sus amigos. Y si, bien recuerden como Arturo Diez Gutiérrez, amigo de Eugenio Hernández fue alcalde capitalino y vaya que resulto todo un caso. Sucedió igual Alejandro Etienne, nadie duda de su amistad con Egidio Torre Cantú.


Si el candidato a gobernador fuera Enrique Cárdenas del Avellano uno de sus seguidores que incluso de pronto hasta hizo un poco de ruido es Lalo Gattas, que tiene algo de historia en las lides partidistas. Y por el PAN, si es Francisco Javier García Cabeza de Vaca, no se les olvide el nombre de Fernando Campos; quien hace semanas anuncio que se vinculaba al proyecto del senador y, además, cada fin de semana pregona reuniones y bingos en distintas colonias de la capital.


Dentro del PRI, por otra parte, no se puede descontar el ánimo, no rumbero, que trae el diputado Heriberto Ruiz Tijerina: con bombos y platillos inauguro una oficina de gestión social. Pero además, tiene una fama de ser un poco remilgoso, rebelde o contrario a lo que diga su partido. Y ya dijo que quiere ser candidato. Muchos recuerdan su discurso como líder del Movimiento Territorial que cuestiono el trabajo partidista, dados los resultados tan negativos que se obtuvieron en aquella ocasión.


Quien ya aprendió la lección, o eso hace indicar su silencio, es Felipe Garza Narváez. Ha querido ser alcalde, lo han parado en seco; intento ser legislador federal (ya se canso de ser local) y no llego, le gano Miguel González Salum. Sigue en la PROFECO hablando de castigos y sanciones para quienes atracan el bolsillo de la población y más ahora con el regreso a clase: ya dijo que a ls escuelas privadas no le entra, que es decisión de cada familia llevar a sus hijos ahí, a sabiendas de lo que cobran.


Por cierto, cuando Carlos Morris en su condición de líder municipal de su partido, hizo notar la necesidad de que haya disciplina en aquellos que buscan ser alcaldes, más de uno pensó: no quiere que le coman el mandado… y es que, en más de una ocasión, ha dicho a sus cuates que su mejor premio al merito partidista debería ser la alcaldía capitalina. Y vaya que tiene manager.


Y por el Movimiento Ciudadano, si no hay contingencia de última hora, iría Gustavo Cárdenas. Se anima porque ya una vez fue alcalde capitalino; pero además en la última contienda según sus cuentas le gano en la capital a Miguel González Salum; otros pregonan que Gustavo perdió, pero por solo 11 votos. Sea uno u otro caso, las posibilidades de una nueva victoria le anima.


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