sábado, 13 de febrero de 2016

ÉXITO DE LOS CANDIDATOS INDEPENDIENTES.

·       Independientes ganan por hartazgo, corrupción e impunidad.
·       7 mil firmas requiere Xicoténcatl González para ser candidato.
·       Elección, prueba de operación política para Almaraz.


¿Qué significan los candidatos independientes? Para unos, es una magnífica oportunidad para demostrar a los partidos políticos que ya no son útiles para la democracia; para otros, solo una coyuntura de oportunidad política. Son para recordarles a los partidos políticos que se deben a la gente, a su militancia y al electorado. Al menos, un candidato independiente despierta inquietud y la esperanza de que puedan ser distintas las cosas.


En Tamaulipas, para la elección local del 2016, ya están anotados candidatos independientes: 1 para gobernador, 11 para alcaldías y 10 para diputados locales. Para alcaldías son: 2 en Altamira y en Madero, y solo un en Tampico, Gómez Farías, Jaumave, Mante, Ocampo, Rio Bravo y en Victoria. En la capital, hace ruido Xicoténcatl González Uresti, el candidato de a caballo.


¿Por qué llaman la atención las candidaturas independientes? La respuesta está en el éxito, digamos aislado, que se dio en la elección anterior. La más sonada, quizá por la cercanía es la de Jaime Rodríguez “El Bronco”; así como la de Pedro Kumamoto en Zapopan (Jalisco) a una diputación. Hubo otras más, pero la que se convirtió en representativa fue la de El Bronco: gano 2 a 1 al PRI… El hartazgo, la corrupción, la impunidad son las variables a considerar.


Para el caso de Tamaulipas, hasta el momento, no se observa un fenómeno similar. Francisco Chavira ya tiene una imagen y no es muy buena; habría que observar que sucede en los municipios y en los distritos electorales. Y es que, hasta este momento, hay 11 precandidatos para las alcaldías: falta aun que cubran el requisito de las firmas y puedan, entonces, recibir la constancia de que son candidatos independientes en términos constitucionales. Por ejemplo, en Victoria hay casi 239 mil electores, lo que exige un aproximado de 7 mil firmas.


Hasta este momento, en el caso de Tamaulipas, la percepción es que ningún candidato independiente va a triunfar. Pero, eso sí, que van a obtener votos según se muevan y ahí es donde inician, digamos, las especulaciones o la construcción de escenarios: ¿a qué partido político le van a quitar votos? Lo óptimo, sin duda, es que los independientes sean capaces de  motivar a los abstencionistas, que en el caso de Tamaulipas su promedio es superior al 50%.


Veamos el caso de Victoria: ya se conoce que Oscar Almaraz será el candidato del PRI; que Arturo Soto, del PAN, va por la revancha y a recuperarse de la tremenda derrota de hace tres años, puesto que quedo en tercer lugar. Así, con este escenario, solo con ellos disputando el triunfo, no cabe la menor duda que el triunfo seria para el priista.


No se puede descartar, por otra parte, otras dos variables:

1)     Que Gustavo Cárdenas vuelva a ser candidato a la presidencia municipal, pues aun no dice, públicamente, si ira o no, por la gubernatura por el Movimiento Ciudadano; si va por la alcaldía los votos se pulverizan en tres grandes segmentos, tal y como sucedió hace tres años; y,
2)     El rol que cumpla Xicoténcatl González, en caso de obtener el registro: hasta donde se ve, puede obtener un considerable número de votos, quizá no para ganar, pero si para estar en condiciones de pulverizar mas el voto: si son votos de los abstencionistas, no creo que haga mella; pero si son votos de hartazgo, de priistas, entonces si se complica el triunfo para el triunfo priista.


A Oscar Almaraz se le considera como un “excelente operador político”, porque tiene la experiencia de haber servido en otras elecciones. Ahora, como quien dice, esa experiencia tiene que ser validada en beneficio propio. Claro, en todo caso, siempre cuenta el escenario, las variables y factores involucrados.


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jueves, 11 de febrero de 2016

VICTIMA DE LA EQUIDAD DE GENERO.

·       Sorpresas en nominaciones priistas.
·       Oscar Almaraz garantiza triunfo.
·       Andrea García, senadora tamaulipeca.


Al fin se conocieron nombres de priistas que serán ungidos como candidatos únicos. No fue sorpresa que Oscar Almaraz vaya por Victoria; pero si que Magdalena Peraza si vaya por Tampico. Lo dicho: comendador, el PRI quiere ganar los próximos comicios y recupere a sus mejores hombres y mujeres.


Se desgrana la mayorca priista: con salida en falso dijeron que el bueno era Rigoberto Garza Faz y luego se rectifico: es Ernesto Robinson Terán, con una amplia experiencia en el servicio público en esa Ciudad. Deja en el camino a Esther Camargo como a Carlos Solís, aunque este último, al renunciar a la Secretario del Desarrollo Rural, solo tiene un camino: incorporarse a la campaña de Baltazar Hinojosa o ser nuevamente diputado local.


La nominación de Oscar Almaraz estaba desde un principio cantada. Sus antecedentes  políticos, de haber sido Sindico Municipal, pero sobre todo, sus cargos en el partido, así como las múltiples oportunidades que ha tenido de operar y manejar campañas políticas, le brindan un conocimiento del escenario político y, lo mas importante, la oportunidad de mostrar a tirios y troyanos su capacidad y talento… hacer que los priistas salgan a votar y no permitan riesgos innecesarios para derrotas electorales.


En las nominaciones de los priistas para las alcaldías hay una sorpresa: en Tampico no queda Lalo Hernández Chavarría, el actual diputado por el puerto. Queda, así lo han filtrado, la maestra que ha recibido, entre otros calificativos, el de mercenaria, lo que no evita que sea, sin lugar a dudas, que Magdalena Pereza Guerra proporciona una certidumbre de  triunfo. El único pero que se le pone es que ya fue alcaldesa por las siglas del PAN. Y en términos estatutarios, si se aplican, ya no es priista.


Juan García Guerrero, el constructor y panista, que ya sido candidato a diputado local por Victoria como también a la presidencia municipal, fue victima de la equidad de género. Resulta que en la elección presidencial ultima, fue fórmula inicial con Maki Ortiz por la senaduría. Hizo campaña, le invirtió tiempo y dinero, para que al final por decisión del IFE (hoy INE), le dijeran: ni modo, te vamos a quitar, tiene que ser una mujer. Ahí fue donde apareció su hija Andrea García García, que tomo su lugar.


Este martes, en la Cámara de Senadores, Maki Ortiz presento su solicitud de licencia, que fue aprobada. Ahí, hablo de su experiencia de ser senadora, de ser la titular de la Comisión de Salud y dejo en claro que su solicitud es para estar en posición de ser candidata de su partido, el PAN, a la alcaldía de su terruño: Reynosa. Emotiva despedida, lagrimas de por medio y la felicitación de sus correligionarios y colegas, que no asimilaban su decisión.


Este jueves rendirá protesta como nueva senadora, su suplente, Andrea García García. Joven egresada del ITESM, con licenciatura en Finanzas, con una Maestría en Gobierno y Políticas Públicas y, en este momento cursando en la Escuela de Gobierno un Diplomado en Propaganda y Gestión de Campañas Políticas. Su gestión como senadora es coyuntural: los resultados electorales de Reynosa, determinaran si su condición de Senadora es por pocos meses o por el resto del sexenio. Por lo pronto, ya en su currículum tendrá el dato de que es senadora…privilegio que muy pocos mexicanos tienen cada 6 años.


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miércoles, 3 de febrero de 2016

(IN) MOVILIDAD POLITICA.

Buena parte de los tamaulipecos, acostumbrados a vivir en el presupuesto, ven a los procesos electorales como una oportunidad de mejora burocrática, de subir de nivel en el escalafón. Y es que, cuando se trata de la elección de un gobernador –o un alcalde mínimo-, siempre hay movimientos, enroques, despedidos y nuevos servidores públicos. Es lo que significa Baltazar Hinojosa, para muchos.


Roderic Ai Camp como Peter H. Smith, entre otros, han sido los que han estudiado a las elites públicas; de como se forman, de como es el reclutamiento. Y si hacemos caso a las conclusiones de sus estudios, resulta que en México, se sigue actuando igual con todo y que ya vivimos mejores niveles de democracia.


El principal procedimiento para reclutar a los colaboradores es la familia. Recuerdo cuando a Oscar Flores Tapia, le hicieron notar su nepotismo, advirtió: es que solo en ellos tengo confianza. Y no se diga del Presidente mexicano que, hasta cínico, hacía notar que su hijo, con alto puesto gubernamental, era el “orgullo de su nepotismo”.


Después de la familia, lo que sigue, es la camarilla, el grupo de amigos con una extensión a los intereses que se han ido creando. Recuérdese, por ejemplo, que Tomas Yarrington al llegar a la gubernatura se trajo a buena parte de sus amigos, entre ellos a Miguel de la Rosa, a Jorge A. Pérez, unos incluso, compañeros de la época de estudiante preparatoriano. Y es, sin duda, la historia de más de un ciudadano que ha tenido la oportunidad de ser alcalde capitalino.


Lo anterior viene a cuento por lo que está sucediendo en Tamaulipas, ahora que Baltazar Hinojosa Ochoa esta convertido en precandidato único del PRI a la gubernatura. Ya empezó la cascada de renuncias en el gobierno estatal y federal. Por cierto, la primera fue la de José Manuel Assad a la delegación del IMSS, y luego la de Antonio Martínez Torres a la SEDESOL estatal y la de Felipe Garza Narváez a la PROFECO, entre las más importantes.


Ya se conoció, por ejemplo, que Antonio Martínez Torres será el Coordinador General de campaña. Que Felipe Garza Narváez el vocero oficial. No queda la menor duda de la capacidad de uno y de otro; tienen, como vulgarmente se dice, un amplio curricular dentro del presupuesto público. Ambos, por ejemplo, han sido diputado locales y lideres partidistas. Son, a todas luces, decisiones acertadas.


La nota, digamos, curiosa es la que consigna que Felipe Garza Narváez será el vocero oficial. No se trata de minimizar sus andanzas políticas, que lo llevaron a ocupar en otro sexenio, la Coordinación de Comunicación Social del Estado…pero él es, aparte de odontólogo, un político. La costumbre, casi ley, es que el vocero siempre ha sido alguien ligado a medios o a la talacha periodística.


Que los primeros nombres de colaboradores de Baltazar sean Antonio Martínez Torres y Felipe Garza Narváez indica, de manera natural, que no arriesga a la improvisación ni a la irresponsabilidad. Pero también indica que el PRI no ha sido capaz de crear más cuadros políticos, al menos no se ven y los que se ven, sin la menor duda, son los junior, los hijos de políticos que, la mera verdad, no tienen las tablas, la madera, para ser como los papas.


Decía el malogrado Enrique Blackmore, cuando lidereaba al PRI municipal: que lo cuadros de su partido, en su gran mayoría, era de generaciones pasadas y veía como en los de enfrente, en el PAN, en cada elección aparecían nuevas caras: en el PRI, son las mismas… ya ven, aun edad Marco Antonio Bernal Gutiérrez aun se animaba a ser el candidato de su partido. Los dinosaurios tienen experiencia… y el partido, el PRI, necesita sangre joven.


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sábado, 30 de enero de 2016

8 POR TAMAULIPAS.

Con la decisión de la cúpula priista de que Baltazar Hinojosa Ochoa sea su candidato único a la gubernatura, podemos anotar que ya van 6 de 8, si, serán 8 los candidatos que puedan buscar es el triunfo en las próximas elecciones locales. Faltan por decidir el Movimiento Ciudadano, donde se prevé que sea Gustavo Cárdenas, y el PT.


Los ya conocidos públicamente son los siguientes: Francisco Javier García Cabeza de Vaca (PAN), Jorge Valdez Vargas (PRD), Ebdies Pineda Morín (Encuentro Social), Héctor Garza González (MORENA), Francisco Chavira Martínez (Independiente) y el ultimo en aparecer Baltazar Hinojosa Ochoa, por el PRI.


Al decidir cada partido político que solo habrá un precandidato (le llaman único) en la práctica están violentando la filosofía, la mística, de que en la legislación electoral se incluyera el periodo de las precampañas: la lucha al interior de cada partido político por la nominación.


La realidad es que, como quien dice, en ningún partido político hay, como quien dice, una democracia interna, una práctica democrática, en donde la militancia conozca primero a cada uno de los aspirantes (precandidatos) a la candidatura; y que luego, en buena lid, emitiendo la militancia un voto secreto, cada partido pudiera elegir a su mejor candidato. Es decir, que decidiera la militancia.


No hay democracia partidista en México. Y eso, quiérase o no, es un punto vulnerable para el desarrollo de la democracia política. Da la impresión de que los partidos políticos son propiedad, un bien patrimonial: en el caso del PRI, como del PAN, de una elite; en el PRD, de una u otra camarilla que logra imponerse; y en otros, como el Verde, el Movimiento Ciudadano, por decir, de una familia o de un reducido grupo. Morena, obvio, de Andrés Manuel López Obrador.


Lo significativo es que ya se conocen 6 de 8, bueno, casi 7, de los potenciales candidatos a la gubernatura. Y todo hace indicar que seremos testigos de una lucha, si no cruenta, si complicada, difícil, dura, entre el candidato del PRI y el PAN. Lo que augura, entre otras cosas, la proliferación de hechos y acciones de propaganda negra, o de contraproganda, para unos, simplemente es negativo.


Van a aparecer por todos lados mensajes negativos, golpes bajos y zancadillas. Como quien dice, vamos a conocer muchos más a los candidatos. Ahí tienen, por ejemplo, que ya se ventilan, nuevamente, los hechos que al candidato del PAN le achacan de años atrás… con todo y que la PRG ya dijo que lo conoce y que no tiene nada de malo, deshonesto, corrupto, porque ellos no tienen evidencia de ellos.


Hay la certidumbre de que el PRI tiene asegurado su triunfo. Aunque los panistas han difundido una y otra vez que sus encuestas dan un empate técnico: sin embargo, hay un escenario histórico y uno presente. El histórico es que el PRI siempre ha triunfo; claro que puede perder, la alternancia no es imposible; y el presente, es que con tanto candidato, el voto se va a pulverizar… y más si Gustavo Cárdenas es candidato del Movimiento Ciudadano.


Y una vez más, lo decimos: el poder de dar el triunfo a uno u otro candidato es del pueblo, de quienes, con credencial en mano, irán el día de las elecciones a votar: un voto que, ya lo sabemos, se cuenta y vale. Por eso, en más de una elección, el ganador ha sido por muy pocos votos, incluso, por uno. De ahí la importancia de tomar conciencia de cumplir con un derecho y una responsabilidad. Primero, conocer bien a los candidatos; Segundo, elegir al mejor; y, Tercero, Votar.


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jueves, 28 de enero de 2016

OPERACION CICATRIZ.

“No coman ansias, ya falta menos” es la expresión que utiliza Egidio Torre Cantú, para decir a los reporteros, que ya en pocas horas, su partido, el PRI, tomara la decisión de quien será el abanderado a la gubernatura. En tanto, también, se conoce que Baltazar Hinojosa Ochoa, pidió licencia como diputado federal, para, dice, ser candidato a un puesto de elección popular.


En fin, mientras que el PAN ya definió que será Francisco Javier García Cabeza de Vaca su candidato a gobernador, en pocas horas –quizá para cuando lea esto ya es público-, sabremos quién será el candidato del PRI. Uno y otro parto, entiéndase político, conlleva la necesaria “operación cicatriz”. En ambos partidos, recuérdese, se firmo pacto de unidad.


Sin embargo, de cómo suceden las cosas y de cómo se afectan a unos y otros, están las palabras de Carlos Canturosas: de que le ofrecieron una diputación plurinominal y que decidió continuar trabajando por el pueblo de Nuevo Laredo. Leticia Salazar no ha dicho nada, pero su expresión facial, en la foto del destape, lo dice todo: imagino que tampoco acepto una diputación.


Así, con solo conocer la decisión de uno y ver la cara de la otra, difícil pensar que habrán de ayudar, de contribuir o participar, en la campaña del actual senador. Y no es difícil pensar que pueden optar por el inmovilismo, no ayudar; poner piedritas en el camino, obstaculizar el trabajo partidista o, de plano, hacer el “chapulineo” e irse a otro partido político.


En el caso de PRI, como bien dijo Ramiro Ramos Salinas: “Estamos en la final” y con el, fueron 6 mas. ¿Cómo funcionara ahí la operación cicatriz? Baltazar, Paloma, Etienne, Alejandro y Ramiro, obvio, de no ser, pueden seguir con sus cargos y recibirían otras prebendas o prerrogativas; en el caso de Enrique Cárdenas se ha especulado con una diputación para Diana Luz. Y Marco Antonio Bernal seguiría con su padrino en el PRI nacional.


¿Por qué es importante la operación cicatriz? Para validar el acuerdo de unidad partidista, para darle cohesión a la lucha por el poder. Y es que, esta visto en términos históricos, cuando se toma una decisión equivocada, el riesgo de perder es mayor…precisamente porque, uno, varios o todos, en su actitud de descontento, pueden hacer todo lo posible porque, el elegido, no triunfe en la contienda constitucional.


Impedir los escurrimientos es la meta de la operación cicatriz. Y, en este caso, como la negociación es a nivel de cúpula partidista, se tiene que ver la mano de Manlio Fabio Beltrones: acordar, negociar o pactar, para que la unidad partidista sea una realidad al momento de hacer el trabajo y que se evidencie el día de las elecciones.


A nivel municipal, aquí en Tamaulipas, las imposiciones han costado el triunfo electoral. Uno de los casos más sonados fue el de Magdalena Peraza, en Tampico: el PRI no la considero como su candidata, brinco al PAN y gano. Hace tiempo, en Jiménez, se empeñaron en imponer a un candidato y Rosario Treviño, como independiente, gano la elección. Así que, imaginen, si, lo que puede suceder con un candidato a gobernador que no garantice el triunfe y que, además, se cocinen escurrimientos o chapulineos partidistas.


Quizá, para la decisión Tamaulipas, tengan en claro un escenario: quienes son diputados (Guevara, Paloma, Baltazar y Ramiro) difícilmente pueden chapulinear; ni pensarlo de Etienne o de Marco Antonio Bernal… y en el caso de Enrique Cárdenas, desde un principio, dijo, repitió una y otra vez, que en caso de no ser tomado en cuenta por su partido, no se iría. Así que, con este escenario, está garantizada la unidad, más no la cooperación y participación para un triunfo.


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martes, 26 de enero de 2016

VOTO: CONCENTRADO Y PULVERIZADO.

Leo, escucho, más y más sobre la próxima elección de gobernador para la entidad. Ya terminara el periodo de Egidio Torre Cantú y, en un ejercicio democrático, los tamaulipecos tenemos la obligación, la responsabilidad, de emitir un voto. ¿Quién será el sucesor de Torre Cantú?


El misterio causa especulación, suspenso. Y es que, en términos formales, ya desde el día 20 los partidos políticos debieran tener, en su democracia interna, una definición puesto que estamos en etapa de precampaña partidista. Y nada, ningún partido político ha declarado abiertamente, el nombre de su candidato.


Hace seis años participaron cinco candidatos, de cinco partidos políticos: del PRI, PAN, PRD, PT y CONVERGENCIA. Para este año pueden ser hasta 8, puesto que se agregaría uno del Partido de Encuentro Social, otro más de MORENA y ya está en lista un independiente. Y es cuando uno se pregunta: ¿Por qué tantos partidos, tantos candidatos?


Los datos son concluyentes. El PRI y el PAN obtuvieron el 92.39% de los votos (61.58% el PRI y 30.81% el PAN). En tanto que los otros partidos contendientes solo el 5.14%, como quien dice, ni el PRD, ni el PT o Convergencia pintaron. Casi, como diría un ex presidente, si se vieron, no tienen presencia en la entidad.


Esos datos, nos reiteran la pregunta: ¿son necesarios tantos partidos políticos, tantos candidatos?, si en la práctica solo dos, el PRI como el PAN, son los que tienen estructura, organización, recursos y capacidad para llegar al electorado y obtener su voto. Sin embargo, la diferencia entre el PRI y el PAN, se explica, que fue del 2 x 1, en pocas palabras, no tuvo ni oportunidad de ser ganador.


Para la elección del 2016, para la sucesión de Egidio Torre Cantú, ¿será el mismo escenario? La respuesta es no: no puede ser el mismo escenario, porque de una u otra manera, para esta elección, se da con certeza, que el candidato del PAN será el senador Francisco Javier Cabeza de Vaca, el panista mejor posicionado hasta el momento… con todo y que tiene una fama de no practicar  el valor de la honestidad.


Dos partidos políticos concentran más del 90% de los votos. Serán ellos, entonces, los que este 2016 también lo hagan. Una especie de bipartidismo disfrazado, porque el PRI toma ventaja al ir en coalición con el PANAL y con el VERDE; en tanto que el PAN, al menos en Tamaulipas, no ha logrado hacer alianza con el PRD tal y como ha sucedido en otras entidades. Y es que el PRD no saca ni el 3% de los votos.


La diferencia, única, para este elección es que en el escenario, hay dos condiciones: Si el PAN elige al senador Francisco Javier García Cabeza de Vaca, no es un candidato que goce de buena reputación, con todo y que es el mejor posicionado. Y en el caso del PRI, lo que se avizora es que hay la percepción de un voto de castigo: ya se vivió en la capital en la última elección federal… el PRI solo gano con 101 votos de diferencia.


Esas, quizá, la tardanza del PRI para dar a conocer a su candidato a gobernador: decidir si van con un candidato que, en la práctica, les garantice un triunfo contundente; o ir con uno, satisfaciendo un interés de camarilla, pero con riesgos de perder la elección. Todo, cuentan, será en pocos días, u horas, que se puede estirar hasta el 30 de enero.


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domingo, 24 de enero de 2016

IETAM: HACER BIEN LAS COSAS.

Hará unos cuantos días tuve la oportunidad de conversar con dos de las nuevas Consejeras Electorales; con María de los Ángeles Quintero y con Tania Contreras. Esta última, en la mesa, fue pródiga en explicar lo complicado, difícil, que había sido integrar las listas de los Consejeros Distritales y Municipales. Difícil por el poco tiempo y la cantidad de expedientes y entrevistas a realizar.


Y la nota de esta semana, en términos políticos-electorales, es que el TRIFE,  les da un revés doble: al IETAM y al Tribunal Electoral Estatal, enderezando el asunto para que expliquen, razonen, documentos, su acuerdo o en su caso pues que hagan uno nuevo. La primera noticia que tuve del hecho, fue en el FACEBOOK, donde los panistas se regocijaban de su triunfo.


Por siempre ha existido, y creo que perdurara al menos en Tamaulipas, la percepción de que los Consejeros Electorales reciben órdenes, o cuando menos línea de cómo actuar. Incluso esta la historia del Consejero que un día público que el gobernador Manuel Cavazos Lerma los cito, a todos, en Casa de Gobierno, para darles órdenes. Claro, no sabemos si le hicieron caso.


Ahora todo el meollo del asunto, hasta donde sé, es que en la lista aprobada por el IETAM, ratificada por el Tribunal Electoral Estatal y rechazada por el federal, es que hay algunos nuevos consejeros que, en su pasado reciente, tuvieron actividad política-partidista ligada a un partido político, específicamente al Partido Revolucionario Institucional.


La figura del Consejero Electoral nació con una fuerte expectativa de ciudadanización; que se desvirtúo ante las cuotas, disfrazadas o no, para los partidos políticos. Ahora, cuando fueron electos por medio más riguroso, se entiende, además por una convocatoria pública, los actuales Consejeros Electorales no pueden escapar a la misma percepción: sus vicios o intereses partidistas o gobiernistas.


No solo deben ser, formalmente, apartidistas, sino que deben parecerlo. Y en el primer trabajo, sin querer queriendo, dieron las primeras muestras de por dónde va su línea de trabajo. Por eso, habrá que esperar los 15 días, para conocer el nuevo acuerdo en donde, se entiende, dejaran a los mismos, o harán algunos cambios,  y obvio, tendrán que justificarlos a plenitud ante el Tribunal Federal Electoral.


Hay que revisar bien la convocatoria: ¿puede un ciudadano, militante de un partido político, ser consejero electoral? Por lo regular, se pide, que no hayan tenido un cargo partidista dentro de un periodo más o menos determinado. La realidad es que, incluso a nivel nacional, los Consejeros Electorales tienen tendencia hacia uno u otro partido político… recuérdese el caso de Consejeros Nacionales que luego fueron hasta candidatos del PAN.


Vale destacar, sin embargo, que los órganos electorales en Tamaulipas han tenido una característica especial: tomar decisiones, aparentemente partidistas, que luego han sido enmendadas por el Tribunal Federal, puesto que el Estatal –cortado por la misma tijera-, por lo regular confirma y vuelve a confirmar las decisiones del IETAM. Así que los actuales Consejeros (as), sin lugar a dudas, cojean de la misma manera que sus antecesores.


No dudo, creo que nadie, de la capacidad, talento, conocimientos y experiencia de cada uno de los miembros del IETAM. Pero ellos deben tener conciencia, en principio, que cada uno de sus actos y decisiones son la evidencia de su imparcialidad, legalidad, transparencia, honestidad cívica y responsabilidad pública y política.


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