martes, 25 de octubre de 2016

PERSONAS TRANSPARENTES.

¿Cómo deben ser los servidores públicos, sobre todo los de Francisco Javier García Cabeza de Vaca?, es una pregunta que todos los tamaulipecos nos hacemos. Y resulta que Fidel Gallardo, como líder de la COPARMEX, tiene una respuesta: tienen que ser personas transparentes. Y es que, si no lo son, el tiempo nos dirá lo que ocultan o niegan.


La respuesta de Fidel tiene un antecedente, al menos, un compromiso: resulta que el gobernador, de manera reiterada, ha señalado que sus colaboradores van a presentar, sin excepción, la declaración 3 de 3. Sin embargo, Mario Soria Landeros, el Contralor, apaciguo los ánimos: no serán públicas, por seguridad personal. Así, pues de simple: más y más opacidad.


GOBERNADORES CORRUPTOS.
Si hacemos cuentas en este momento 6 exgobernadores están en capilla, es decir, la ley les está pisando la cola. Hay 3 que están prófugos, que son: Tomas Yarringtón (Tamaulipas), Guillermo Padres (Sonora) y Javier Duarte (Veracruz). En tanto que Andrés Garnier, de Tabasco, está detenido sujeto a proceso penal. Luis Armando Reynoso (Aguascalientes) está siendo procesado y ha obtenido la libertad caucional; en tanto que en Nuevo León, el exgobernador Rodrigo Medina, está siendo investigado y sujeto a proceso penal en libertad.


Que seis gobernadores estén sujetos al escrutinio de la justicia es algo, digamos, increíble en México, campeón de la corrupción. Pero son, por ello, la mejor evidencia de que nada, pero nada, queda a oscuras; que la opacidad, tarde o temprano, es rebasada por la rendición de cuentas, la transparencia y el acceso a la información.


OPACIDAD AFECTA LA CREDIBILIDAD.
La COPARMEX fue la organización que lucho e impulso la creación de la ley 3x3 (declaración fiscal, patrimonial y de intereses) como una medida anticorrupción. Por eso, cuando el gobernador FJGCV hace obligatorio su aplicación, los empresarios la aplauden; pero les el desencanto con las declaraciones del contralor Mario Soria. Por eso, Gallardo Aguilar, hace notar, que de no hacerlas públicas afectaría la credibilidad y transparencia:

“Lo que si es cierto es que si decidieran hacerlas públicas pasarían a ser personas transparentes en sus recursos, actuaciones y tendrían todo el respaldo de la sociedad en sus aspiraciones futuras, es decir, ganarían más”.


CONCIENCIA, NO OBLIGACION.
El propio Gallardo hace una puntualización: no hay obligación en la ley de que sean públicas las 3 declaraciones; que es una decisión personal y que no deben olvidar que la sociedad está tomando un papel preponderante y será quien evalué, califique y en un momento dado, dice, presione para que se avance más en la lucha en contra de la opacidad, que gane la transparencia.


El caso de los 6 exgobernadores que están siendo objeto de la justicia, el hecho de que, cada vez más, los medios y sobre todo las redes sociales, son más explicitas en exhibir la opacidad de unos y otros, debe incidir en modificar la cultura de los servidores públicos: ya no pueden esconder sus actos ni sus decisiones, menos ostentar la riqueza para unos inexplicable, para otros explicable.
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