jueves, 16 de junio de 2016

EL PRI SIN ENTENDER SEÑALES DE LA SOCIEDAD.

Dice el poeta que somos el arquitecto de nuestro propio destino. Creo que eso, también, funciona para las organizaciones. Y por lo visto el PRI, el partido que tuvo una estrepitosa derrota el 5 de junio, parece no entender las señales que la sociedad le envía y que, dicho en palabras del común de la gente, dan vida al hartazgo que genero el voto de castigo.


Si, el PRI de Enrique Peña Nieto, de Manlio Flavio Beltrones, así como de toda la clase gobernante surgida de ese partido, tal y como sucedió en la sesión  de los senadores mostraron que, pese a la derrota, quieren seguir siendo opacos, corruptos, piensan que la impunidad es eterna. Pero no, todo tiene un límite y el ciudadano, bien que sabe, del poder de su voto.


La sociedad civil, apuntalada por la firma de 634 mil ciudadanos, demando a la clase gobernante, a los partidos integrantes del Congreso, la discusión y aprobación de la ley 3x3; que conlleva la obligación de los servidores públicos de hacer tres declaraciones: la patrimonial, la fiscal y la de conflicto de interés. Y que fuera publica, demandaba; que ya no sean secretas, confidenciales o reservadas.


Pues no paso. Los senadores no discutieron las leyes anticorrupción en el periodo normal, porque los líderes del PRI, no asistían a las reuniones; así que se negoció y se está desarrollando un periodo extraordinario. Y ayer se aprobaron. El resultado de la votación fue 59 votos a favor de que no sean públicas, mayoría con los senadores del PRI como del Verde. Perdió la moción de que fueran públicas porque los senadores del PT abandonaron la sesión y hubo algunos del PAN que no acompañaron a sus correligionarios.


No es una derrota completa, pero tampoco es una victoria completa. Y es que el senador Zoé Robledo del PAN, explica claramente el papel que jugaron los senadores: “Llegamos al punto de quiebre, les damos el voto a los ciudadanos o no;  les decimos que jugaron a la democracia como nunca y perdieron como siempre”. Y es que, la elite política, sigue en sus trece: solo ellos pueden decidir el destino del país, de los ciudadanos, de la política.


No tengo a la mano, vaya pues, los argumentos que esgrimieron los senadores priistas para negar que la declaración patrimonial, fiscal y de intereses sean públicas. Pero hay una realidad: en el proceso electoral anterior 700 candidatos usaron la plataforma para presentar su 3x3. Es decir, tarde o temprano, el político va a ir dimensionando, lo que hoy niegan los senadores priistas, la necesidad de ser transparente, de ser congruente y no ofrecer oportunidades de ser cuestionados.


En una conferencia universitaria, en una de esas conferencias que organiza el ITAI para fomentar la cultura del acceso y transparencia de la información, se le pregunto al conferencista su sueldo: “No puedo divulgarlo por temor”. Teme ser secuestrado, pensamos muchos. Y la realidad es que, en aquel entonces, el ITAIT solo ofrecía rangos: de 40 a 50, de 50 a 80 mil pesos mensuales para los Comisionados. ¿Sera el mismo temor de los senadores priistas?


La ley anticorrupción, para unos la 3x3, nace de la sociedad y el PAN la arropa. ¿Sera congruente con esta línea el gobernador electo Francisco J. García? ¿Presentara y hará obligatoria esa decisión a todos sus colaboradores? Tiene 4 meses para que su equipo de trabajo elabore proyectos, para que vuelvan a presentar aquellos que Ramiro Ramos y correligionarios detuvieron. Ni modo que no pueda cambiar leyes, ajustarlas a modo, puesto que tendrá la mayoría en el Congreso.


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