sábado, 14 de enero de 2017

GOBIERNO SIN CONTRAPESOS.

¿Es posible juntar la teoría y la práctica? Siempre nos dicen, una buena teoría hace una buena práctica. Estoy convencido de que es así. Sin embargo, por la historia, por lo que observo y leo, no sucede lo mismo en la política: al menos en México eso de la teoría política no funciona para nada. Tomo de ejemplo solo una, la de los pesos y contrapesos de Montesquieu, la famosa división de poderes.


La teoría de Montesquieu divide al Estado en tres poderes. El Legislativo, el Judicial y el Ejecutivo; y establece que, en ningún caso, dos poderes deben estar en poder de una personal. De esa manera, sostiene la teoría, se puede dar una especie de pesos y contrapesos, dijo, para evitar el mal uso y abuso del poder político.


EL PRESIDENCIALISMO MEXICANO.
En el caso de México a partir del gobierno de Lázaro Cárdenas se instauro el nefasto presidencialismo mexicano, que tenía como soporte al partido en el poder, que hoy todos conocemos como el PRI. El Presidente ponía a los gobernadores, a los diputados y senadores; y los senadores ponían, a propuesta del Presidente a los Ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.


Para entender lo que sucedió muchos años es necesario la lectura mínima de: 1) El presidencialismo mexicano, de Daniel Cossío Vidaurri; 2) La democracia en México de Pablo González Casanova; y, 3) El Presidencialismo Mexicano, de Jorge Carpizo. La otra, tener más de 60 años, para haber vivido esa etapa. Esa concentración del poder, sin pesos ni contrapesos, es la que tiene a México en crisis… saquearon las finanzas públicas.


TAMAULIPAS SIN CONTRAPESOS.
Tamaulipas no es la excepción. Siempre se ha considerado que el líder del Congreso tiene que ser amigo o compadre del Gobernador; y en el caso del Poder Judicial ha sucedido lo mismo, cuando menos es una costumbre que antes o después de que tome posesión el gobernador entrante, renuncie un magistrado. Para el momento actual, a uno no lo ratificaron y entro Horacio Ortiz Renán y hace poco Bibiano Ruiz Polanco también presentó su renuncia.


Todo mundo tiene la certeza de que el próximo Presidente del Poder Judicial del Estado será nombrado pronto. Ya Hernán de la Garza, el actual Presidente, presento su Informe Anual de Actividades y se da por descontando en que, cualquier día, pronto, presentara su renuncia y será el momento de que Horacio Ortiz, el amigo del gobernador, se convierta en el nuevo Presidente.


EL AUDITOR DEL ESTADO.
En teoría, y en base a la ley, el Congreso Local revisa y aprueba las cuentas públicas del Estado, municipios y organismos descentralizados. Para que su tarea de fiscalización se creó a la Auditoria Superior del Estado, que se entiende es autónomo y por eso lo nombra el Congreso Local. Sin embargo, Joaquín Hernández Correa, Presidente de la respectiva comisión, llegando y llegando declaro a la prensa que Víctor Salman no es de la confianza de los vientos de cambio y debía renunciar… incluso, los diputados en aquel momento aprobaron que, para ocupar ese cargo, no se requiere de certificación especializada, o sea, ser experto en contabilidad gubernamental o en finanzas públicas.


Pues ya se le cumplió el deseo a Joaquín Hernández Correa, ya Víctor Manuel Salman Álvarez presento su renuncia. Y pronto, muy pronto, habremos de conocer el nombre de su sustituto. Sera alguien, como bien lo sentencio el diputado, amigo de los vientos de cambio. Y, una vez más, por la supeditación del Congreso Local, se destruirá un mecanismo más que, por su misión, debe buscar que se gobierne mejor, que se aproveche mejor el recurso público, evitar desviación o mal uso del dinero del pueblo.


En México, como en Tamaulipas, no funciona la teoría política.

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